Astrología antes de la era moderna

La diferencia entre la astronomía y la astrología variaba de un lugar a otro, las cuales estaban fuertemente ligadas en la antigua India, la antigua Babilonia y la Europa medieval, pero se fueron separando en gran medida en el mundo helenístico. La primera distinción semántica entre la astrología y la astronomía se dio en el siglo XI por el astrónomo persa, Abu al-Rayhan Biruni. El patrón astronómico de los conocimientos adquiridos fue gracias a los esfuerzos astrológicos de el, los cuales se han repetido históricamente en numerosas culturas, desde la India a través de la antigua civilización maya clásica a la Europa medieval. Teniendo en cuenta esta contribución histórica, la astrología fue llamada una pseudociencia, como la alquimia.
La astrología no siempre fue aceptada acríticamente antes de la era moderna; a menudo era cuestionada por escépticos del helenismo, autoridades eclesiásticas, los astrónomos musulmánes y medievales, tales como Al-Farabi (Alpharabius), Ibn al-Haytham (Alhazen), Abu al-Rayhan Biruni, Avicena y Averroes. Sus razones para refutar la astrología se debe a dos tipos de razones científicas (los métodos utilizados por los astrólogos en lugar de ser conjeturas empíricas) y religiosas (en conflicto con ortodoxos eruditos islámicos) razones. Ibn Al-Jawziyya Qayyim (1292-1350), en su Miftah Dar al-SaCadah, utilizó argumentos empíricos basados en la astronomía, a fin de refutar la astrología y la adivinación.
Muchos pensadores, filósofos y científicos, como Pitágoras, Platón, Aristóteles, Galeno, Paracelso, Girolamo Cardán, Nicolás Copérnico, Taqi al-Din, Tycho Brahe, Galileo Galilei, Johannes Kepler, Carl Jung y otros, practicaron o han contribuido de manera significativa a astrología.